Marisa Pinta


Si hay algo que un escritor busca siempre es una buena historia.

Mónica no necesita el apoyo de una pareja para que su vida sea plena, pues considera que estar enamorada es la peor enfermedad que una mujer puede padecer.

Humillada y herida, Mónica decide poner fin a su tóxica y dependiente relación sexual con César.